Primer Hotel de Sal Playa Blanca – Un ícono turístico del Salar de Uyuni
En el corazón del Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo, se levanta una construcción única y sorprendente: el Primer Hotel de Sal Playa Blanca. Considerado una verdadera obra maestra de arquitectura rústica y creatividad, este alojamiento fue pionero en utilizar la sal no solo como inspiración, sino como material principal para levantar paredes, techos, mobiliario y hasta elementos decorativos.
Su historia se remonta a principios de la década de 1990, cuando un visionario empresario local decidió aprovechar la abundancia de sal en la zona para crear un hospedaje que fuera parte del paisaje y una atracción en sí misma. El objetivo era brindar a los visitantes una experiencia única: dormir en un lugar construido íntegramente con bloques de sal, en medio de un escenario natural que parece sacado de otro planeta.
Ubicación del Hotel de Sal Playa Blanca
El Hotel de Sal Playa Blanca se ubica en el interior del Salar de Uyuni, en Bolivia, a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar. Está rodeado por un mar blanco de sal que se extiende hasta donde alcanza la vista, ofreciendo amaneceres y atardeceres que reflejan tonalidades doradas y rosadas, dependiendo de la estación y el clima.
Su localización estratégica lo convirtió en una parada obligatoria durante los recorridos por el salar, especialmente en tours que incluyen la Isla Incahuasi, el Monumento al Dakar y los ojos de sal.
Construcción y características
- Material principal: bloques de sal extraídos del mismo salar, tallados y apilados como ladrillos.
- Superficie: aproximadamente 1.200 m².
- Elementos icónicos:
-Paredes, techos, camas, mesas y sillas construidas con sal compacta.
-Pisos cubiertos por una fina capa de sal para mantener el ambiente fresco.
-Decoración con esculturas de sal y motivos andinos.
- Ambiente rústico: su diseño simple y artesanal conserva la esencia del altiplano.
Importancia histórica y turística
El Playa Blanca no solo fue el primer hotel de sal en Bolivia, sino en todo el mundo, marcando un antes y un después en la manera de integrar el turismo con el entorno natural. Sin embargo, por regulaciones medioambientales y la necesidad de preservar el ecosistema, dejó de funcionar como alojamiento y hoy se ha transformado en un museo y punto de descanso para los viajeros.
Actualmente, el lugar cuenta con un área de restaurante, esculturas de sal y un espacio donde los visitantes dejan mensajes en banderas o recuerdos, convirtiéndose en un rincón fotográfico muy popular.
Qué hacer en el Hotel de Sal Playa Blanca
- Tomar fotografías en sus icónicas estructuras.
- Conocer la historia de su construcción y curiosidades del salar.
- Disfrutar de la vista panorámica infinita del desierto de sal.
- Visitar el Monumento al Dakar y las banderas del mundo, ubicadas a pocos metros.
Consejos para tu visita
- Llevar gafas de sol y protector solar, ya que el reflejo de la sal es muy intenso.
- Usar calzado cómodo y resistente a la humedad si visitas en temporada de lluvias.
- Llevar abrigo, pues la temperatura puede descender drásticamente al caer la tarde.
- Respetar las indicaciones para preservar las estructuras de sal.




